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APRENDE A DESCONECTAR DE TODO EN VACACIONES

21 Agosto 2017

Por fin ha llegado (para muchos) el momento que estábamos esperando… ¡las merecidísimas vacaciones de verano! Dos semanas, tres, un mes, días sueltos… Independientemente del tiempo de descanso del que uno disponga, desconectar y olvidarse de todo, es posible. La cuestión está en saber realmente qué es lo que hay hacer para “resetear” la mente por completo.

Desde el Blog Kiss de Showroomprive.es, te desvelamos 5 sencillas claves que te irán de lujo para relativizar y no dejar que tus pensamientos te amarguen las  vacaciones de verano.

  1. Móvil apagado o fuera de cobertura. Olvídate de tu smartphone y apágalo. Bueno, igual no hace falta ser tan radical porque el objetivo no es que estés totalmente aislada e incomunicada. Llévalo encendido sí, pero úsalo solo en caso de que necesites hacer una llamada imprescindible. Desconecta de la mensajería Whatsapp y de las adictivas redes sociales. ¿Crees que no eres capaz? Haz la prueba. Sal del modo virtual y céntrate en la vida real.
  2. Nuevos horizontes. Cambia de aires. No hay nada como hacer un viaje y romper por unos días de la rutina, para ver desde otra perspectiva aquello que te preocupa. Disfruta y desconecta con la sencillez de las pequeñas cosas: un paseo por la orilla del mar, un bonito paisaje… Dicen que la felicidad está en viajar…
  3. Filosofía slow life. Las vacaciones son el período perfecto para dar un respiro a nuestro ajetreado ritmo de vida. ¡Fuera relojes! Únete al movimiento slow life, corriente cultural que promueve desacelerar el estilo de vida actual. En verano, olvídate de ir con prisas y ve “despacito” (como la canción).
  4. Relativiza. Deja de pensar demasiado y de dar demasiadas vueltas a las cosas. Pensar en el futuro agobia, pensar en el pasado entristece. ¿La solución? El presente. Vive y disfruta ¡del aquí y el ahora! Aprende a darle a cada situación la importancia adecuada. ¡Mente positiva siempre!
  5. Sueña a lo grande. Imagina. Durante las vacaciones aprovecha para recargar pilas y visualizar aquello que tanto deseas conseguir, (y por lo que has de esforzarte). Al fin y al cabo, un sueño es un sueño hasta que alguien decide hacerlo parte de la realidad. Sí, los sueños, ¡se cumplen!

¡Feliz verano!