#WomenIRL

LA POST PARTY

16 Junio 2016

Laura Baena, la fundadora del Club Malas Madres (para mamás muy IRL…) llega a nuestro Blog Kiss para compartir con nosotros sus vicisitudes como madre.

No te pierdas su columna con la que no pararás de reír leyendo las anécdotas de una madre en apuros que, como buena digital woman, intenta (no siempre con éxito) compaginar sus distintas facetas como mujer:

Hace una semana estaba eufórica, de los nervios vamos, preparando lo que se avecinaba. Se acercaba el evento del año para mí y para toda Malamadre que se precie. Y ya pasó… 5 días después debería estar recuperada, ¿verdad? ¡Pues no! Tengo un bajón considerable, propio de la edad y del resacón emocional que corre por mis venas.

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Para animarme quiero en esta crónica post party tan especial contaros las conclusiones a las que llega una Malamadre cualquiera, después de salir de fiesta y no una fiesta cualquiera, después de #LAPARTY3.

  1. Es posible tener agujetas sin hacer ejercicio. Reír a carcajadas con el monólogo de Toni Acosta, subir y bajar las escaleras del precioso Palacio Santa Coloma y dar besos a diestro y siniestro también cansa para una Malamadre oxidada como yo.

  2. Es posible tener resaca sin beber ni gota de alcohol. Yo soy muy bien mandada y hago caso a mi padre: “hija, no bebas”. Y es que una tenía que guardar la compostura. No quiero pensar la clase de resaca que hubiera tenido si me hubiera dado sin miramiento a los cócteles “Mamá Picante”. He de confesar que a última hora, cuando por fin estaba relajada, me tomé con mi querida Clara una copa de vino que me supo a gloria bendita.

  3. Necesito que la #PARTY4 dure tres días. Un día entero para poder saludar a todas las Malasmadres. Otro día para quedarme cual ameba en una cama tirada sin mover ni las pestañas. Y un último día para ir recuperando la movilidad de las articulaciones.

  4. Que nos gusta un Photocall. Y eso quien mejor lo sabe es la chica de la capa roja, nuestra #wondermother. Pon unos focos y una trasera bonita y ahí estaremos las Malasmadres dándolo todo. Que si pose para acá, que si morritos, que si ahora de perfil… Madre de Dios, no he contabilizado las fotos que hay con el hashtag #LAPARTY3, pero podríamos empapelar la Malasmadres House con ellas. Y he de decir que estáis divinas en todas.

  5. Que LA PARTY tiene que ser una vez al año. Que sí, que ya he escuchado vuestras súplicas de que nos cojamos una furgo en plan #MalasmadresOnTour para recorrernos la geografía española y montar un sarao en cada rincón del país. Pero que yo necesito un año para recuperarme.

  6. Antes muerta que sencilla. Para una vez que salimos, no hay que escatimar, repito no hay que quedarse cortas en la altura de los tacones, en la cantidad de colorete y en el número de veces que te vuelves a pintar los morros. Que luego te despiertas al día siguiente, vas al baño y te asustas, gritando: “¿quién eres tú? ¿Y dónde está la chica guapa de anoche?”.

  7. Estoy demodé en cuestiones musicales. Por no hablar ya del ritmo que corre por mis venas. Como todo, la práctica es la clave. Y sólo tenéis que recordar el ridículo tan grande que hicimos intentando seguir los pasos de la coreografía “It’s My Party” . Nos sacan de la conga o de los pollitos y la líamos señoras.

  8. Somos como Cenicienta. A cierta hora perdemos las formas y cualquier atisbo de glamour. Perdemos los zapatos y empiezas a dejar de sentir los pies, el pelo empieza a tener vida propia y ya no tiene sentido nada de lo que dices. En ese momento llega el momento de apagar luces y de “la retirada”.

  9. Te olvidas de que eres madres. Es salir a la calle con bolso de mano y te da el subidón, tanto, que en la Party te preguntan por las buenashijas y pones cara de “no sé de quién me hablas”. Y ahí te das cuenta de que las madres tenemos mucho de que hablar y compartir, más allá de los buenoshijos y eso, de vez en cuando, sienta estupendamente.

  10. Después de una party necesitamos una semana todo incluído lejos, muy lejos. Claro, todo pasa y no vas a decirle a tu jefe o a los clientes el lunes: “mira, yo es que esta semana no puedo trabajar, estoy como si me hubiera pasado una apisonadora por encima”.

Toca inevitablemente volver a la realidad, con la sonrisa de lo vivido y la esperanza de que #LAPARTY4 llegue muy pronto.

Y tú, ¿cómo llevas el post party? ¡Cuéntame!